Aquel mas pequeño que tú, el que se agarraba a
tu mandilón cuando las cosas se ponían difíciles.
Aun resuenan en mi mente tus lamentos, tus lágrimas
verte agarrado a las verjas, llorando ¡Clamando por papá!
Parecía verme en ti, tú decías lo que yo sentía
eras como mi doble, mi doble soledad, mi doble dolor,
mi doble angustia.
Estando en el patio, todos rapados
con esos horribles mandilones grises
caminando de un lado a otro, sin cesar
como esperando el milagro:
¡Que papá viniera a buscarnos!
¡¡Que grande sería ese día, como anhelábamos eso!!
¡Marcharme con mi padre y no volver jamás!
Iríamos a casa para siempre,
y él me abrazaría cada noche al acostarme.
¡Que feliz sería entonces!
¡¡Esa, esa es mi máxima ilusión!!
¿Que ocurre? ¿Me llaman?
Otra vez soñando despierto, me dice la tutora.
Está lloviendo, y el día está muy gris,
feos son los nubarrones que se ven.
Es domingo y la hora de la siesta...pero no tengo sueño,
solo ganas de llorar, una gran congoja tengo,
estoy muy triste y sin dudas voy a llorar,
pues solo, muy solo me encuentro,
y para colmo me he vuelto a hacer pis.
¡Me volverán a castigar!
¡Y pegan tan fuerte!
En estos momentos de angustia, me acuerdo de mi padre,
aunque no recuerdo su rostro ¡Pero se que él me quiere!
a pesar que ahora no puede venir a buscarme ¡Tiene mucho trabajo!
¡¡Pero os lo aseguro, y os lo digo a todos, mi papá vendrá y de aquí me sacará!!
¡Yo lo se! Pues él me ama...
Pero son tan largas las noches
y hace tanto frío ¡Frío, frío en el alma!
Todo mi ser titirita
y no hay quien me arrope y quien me bese.
Grande es el nudo que atenaza mi garganta
por mis mejillas ruedan las lágrimas
¡No, no quiero llorar, hay que ser fuerte, dice la tutora!
Pero no puedo contener mi llanto,
hace tanto tiempo que estoy tan solo.
¡No quiero resignarme a esto! ¡Se que papá vendrá!
¿No lo ves, no te lo dije?
Ahí viene con su coche, y él con su traje nuevo
recién afeitado oliendo a masaje.
Ahora vendrá y de aquí me sacará.
¡Papá, papá, soy yo, aquí estoy.
¿No me ves? ¿No me oyes?
¡Espera no te vayas que me tienes que llevar!
¡Enseguida estoy, pues pronto estaré listo!
¿Eres tu papá? Pues ha pasado tanto tiempo que no te reconozco,
pero se muy bien quien eres, aunque no tenga tu foto,
¡Te tengo grabado en mi corazón!
¿Tu tampoco eres mi papá?
¡Ciertamente el próximo lo será, lo se, pues él me ama!
El tiempo pasa y estoy solo,
no puedo comer, ni beber,
solo quiero por la ventana ver.
Pues mi padre ha de venir, y yo quiero verlo sonreír.
Malito estoy, muy malito,
dice la monja que estoy mal,
el color de mi cara se me fue,
y arde de continuo mi cuerpo...
¡Ojalá estuviese aquí mi padre!
Pues con su abrazo sanaría...
...y con su amor reviviría.
Dedicado con todo mi amor, a un huerfano...de 89 años
¡Que Dios te bendiga con Cristo en tu corazón!
No hay comentarios:
Publicar un comentario